El ojo bueno

el ojo bueno

Pues resulta que tengo el ojo bueno. No un bueno ojo, ese que te permite percibir las cosas tal y como son, sin trampa ni cartón. No. A mí me tocó el ojo bueno, el que ve la bondad de las personas por encima de todo. Y aunque es un buen ojo, porque me permite descubrir grandes corazones bajo primeras impresiones equivocadas y fachadas despistadas, de esas que intentan desviar … Seguir leyendo…

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