El síndrome del sacapuntas

El sindrome del sacapuntas
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Hola, soy Maria y tengo el síndrome del sacapuntas.

Si me estás leyendo y, en realidad, deberías estar preparando un informe para mañana o estudiando el tema cinco de un examen, si se te acumula la plancha o el sofá te impide pedalear en la clase de spinning de esa locura de instalaciones llamada gimnasio… ¡Estás tan sacapuntero como yo! Y si no estás haciendo nada de eso, no pienses que te libras tan fácilmente de este síndrome porque estarás metido de lleno en él si, cuando tienes que empezar alguna tarea, encuentras una multitud de cosas y cositas para hacer que retrasan indefinidamente su inicio. No importa lo mucho o poco que duren, lo grandes o pequeñas que sean, lo importantes o “importantes” que parezcan, si cuando te propones hacer algo aparece un sinfín de actividades previas, tienes el síndrome del sacapuntas y ¡chimpúm!

Pero, ¿por qué un sacapuntas podría darnos tantos problemas? De lo que realmente estamos hablando es de la famosa, y algo malsonante, procrastinación. Cuando retrasamos irracionalmente lo que verdaderamente debemos hacer y, en su lugar, dedicamos nuestro tiempo a realizar tareas que no tendríamos porqué hacerlas en ese preciso momento, estamos procrastinando. Sí, sí. Es como cuando decides empezar y de repente te das cuenta de que es “totalmente imprescindible” sacarle punta a tu lápiz, a todos los del estuche, a los del escritorio y a los de aquella caja que guardas en el último cajón del armario. Si no eres un artista lapicero posiblemente no necesites tanta punta y te encuentres sumergido en el síndrome del sacapuntas.

Puede que tengas muchas justificaciones que den cierta coherencia a tu comportamiento pero el autoengaño es una de nuestras habilidades más procrastinadoras. Nos permite encontrar explicaciones que demuestran la vital importancia de revisar nuestra página de Facebook, de prepararnos un café calentito, de comprobar el tiempo que hará el fin de semana, de… ¿Ves por dónde voy? Todas estas actividades pueden tener su importancia pero en su momento adecuado, no cuando deberías estar realizando otras tareas. Si, además, junto a ellas utilizas alguna frase como “ahora mismo me pongo a ello, dos minutos y lo hago”, definitivamente no estás dedicando tu tiempo a lo que habías decidido verdaderamente hacer, aunque parezca que no pares y que hagas muchas cosas.

Quizás, mientras leías estas líneas, has escuchado una voz en tu cabeza que dejaba caer la idea de que podrías estar sacando más punta de la que deberías. Si es así, no te agobies. Nos ha pasado a todos. ¿Quién no ha retrasado nunca alguna tarea que debía hacer para realizar alguna otra que, en realidad, no tenía tanta importancia o urgencia? La buena noticia es que podemos superarlo y, con algunos pequeños cambios, podrás centrarte en lo que de verdad quieres hacer. ¿Te animas?

Si has decidido dejar de procrastinar, lo primero de todo es reconocerlo. Así que, repite conmigo: “Yo, (nombre molón que te pusieron tus padres), he procrastinado y voy a dejar de hacerlo”. ¡Ya está! ¡Así de sencillo es el primer paso!

Pero puede que con sólo tomar la decisión tus antiguos hábitos no tengan suficiente. Si necesitas algunas indicaciones más que te den poder ante la procrastinación, recuerda que tus grandes aliadas son la organización, la motivación y el compromiso. Por ejemplo, establece metas que puedas cumplir pero que, a su vez, representen pequeños retos que te acercarán a tu objetivo y compártelas con los demás (solemos incumplir menos cuanto más públicas hacemos nuestras decisiones). Evita las tentaciones que puedan distraerte, especialmente al empezar la tarea o cuando sientas cansancio o aburrimiento. No te olvides del porqué de lo que estás haciendo y recuérdalo siempre que la sombra del sacapuntas te aceche. No te autoengañes y, si lo haces un poquito, no te preocupes, ten la certeza de que posees la fortaleza suficiente para sincerarte y volver a tu objetivo. Finalmente, no te olvides de disfrutar todo lo que puedas porque, cuando lo haces, todo lo demás queda en un segundo plano. Cuando sientes verdadera pasión por el proyecto que estás realizando, no importan las horas, el cansancio, el esfuerzo o cualquier contratiempo que pueda surgir. Nada desviará tu atención hacia las actividades procrastinadoras, al contrario, seguro que te dirigirás directamente y sin desvíos hacia tu objetivo. Así que ponle siempre tu apasionado y grande corazón, él será tu mejor guía.

Con todo esto lo que me gustaría decirte es que ningún sacapuntas debería frenar la conquista de tus sueños. Sé que puedes conseguir todo aquello que te propongas y que gestionarás genial los obstáculos que puedan presentarse en el camino. Y, si en algún momento tienes dudas o necesitas que alguien te recuerde que procrastinar no es la mejor opción, cuenta conmigo, estoy aquí.

Te escribo un abrazo,

Maria

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33 comentarios sobre “El síndrome del sacapuntas

  1. Hola Maria, me siento totalmente identificada con estas situaciones. Me hace gracia la palabra “procrastinar” pero creo que soy una adicta a ella. A partir de ahora intentaré centrarme más en lo que tengo que hacer y ponerme a ello. Gracias Maria por este post!!!! Y Felicidades por este hermoso proyecto que ojalá te lleve muy lejos!!!!!

    • ¡Hola! ¡Muchas gracias por tu comentario! 😀 Si eres adicta a la procrastinación o si estás sacando punta cada dos por tres, el primer paso es reconocerlo, así que ya estás por el buen camino, jeje. Seguro que atraparás todos los sueños que tengas, ¡no lo dudes! Y si en algún momento necesitas que alguien te lo recuerde, ¡estoy aquí! 😉 ¡Gracias por formar parte de este proyecto! ¡Un abrazo!

  2. ¡Hola, Maria!

    Creo que todos en algún momento u otro padecemos el síndrome del sacapuntas. Por cierto, es un nombre muy original para describir la palabra menos atractiva “procrastinación”, ¡muy logrado! Felicidades por el artículo, como siempre, da muy buen rollo.

    Un beso,

    Marc

    • ¡Muchas gracias, Marc! Me alegra saber que te ha gustado el artículo y que te da buen rollito, ¡qué guai! ¿Compartirías con todos nosotros algún momento en el que el síndrome del sacapuntas te aceche? A mí me pasa cuando tengo que ir al gimnasio, por ejemplo, pero por suerte tengo al mejor compañero 😉

      T’estimo molt!

    • ¡Graaaande, Lorena! ¡Ya has dado el primer paso para superar el síndrome del sacapuntas, jeje! 😉 ¡Me ha encantado leer tu comentario! Mucho ánimo y a superar la procrastinación 😛 Si necesitas apoyo, aquí estoy 😀

      ¡Muchas gracias por escribir y a por mucha magia! ¡Un abrazo!

    • ¡Hola, Sandra!

      ¡Cuánto me alegro! ¡Seguro que conseguirás todo lo que te propongas! 😀 Como auténtica sacapuntera que soy, me motiva muchísimo ver que otras personas siguen adelante y dejan atrás el famoso síndrome, jeje 😉 Así que: Yo, Maria, he procrastinado y voy a dejar de hacerlo también 😛

      Gracias por tu comentario y por compartir tu firme decisión de dejar la procrastinación a un lado ¡para seguir tus sueños!

      Ahí va un gran abrazo,

      Maria

  3. jaja, el sacapuntas.
    Yo para este problema tengo dos soluciones:
    -comerte el sapo: un sapo está asqueroso y tiene mal sabor, así que cómete primero el sapo (hacer deporte, llamar a un cliente maleducado…) y luego dedícate a vivir la vida. Sino, estás todo el día pensando en el sapo que has de comerte. :)
    -técnica del pijama: aprendido de un vídeo de motivación para hacer yoga: consiste en no pensar. Porque cuando un lunes debes ir a trabajar no tienes debates tontos de ir a trabajar en pijama o ponerte la ropa de calle. Te vistes y punto. Pues no hay que tener debates mentales de si vas a correr, o mejor mañana, o si llueve. Te calzas el chándal y ha hacer quilómetros. Sin pensar ni analizar.
    http://seforabermudez.com/vas-a-trabajar-en-pijama/

    Un beso fuerte y a comer sapos sin pijama! :)

    • ¡Hola, Séfora!

      Jeje… ¡aiii, el sacapuntas! ¡Menudo síndrome! 😛 Me han encantado tus dos soluciones. Me parece genial ir directamente a por el “sapo” y no darle muchas vueltas más, así luego lo que queda seguro que es mejor. Y también creo que en muchas ocasiones, si ya sabemos de sobras que tenemos que hacer algo, aunque no nos apetezca mucho, lo mejor es no replanteárselo demasiado, hacerlo y dejar a un lado los debates que, al final, no único que consigues es eternizar el siguiente paso.

      ¡Gracias por tu comentario y por compartir tu artículo! ¡Me ha gustado mucho, sobretodo los consejos para no perder la motivación! 😉

      ¡Un abrazo grande!

  4. Yo, Eliza, he procrastinado y voy a dejar de hacerlo! Sabes que justo hoy mientras dejo a trabajar estaba leyendo en blogs, me sentí muy identificada y ahora mi trabajo es muy relajado pero un día seguro tendré problema a por andar sacando punta xD gracias y un beso !

    • ¡Hola, Eliza! Me alegra saber que, aunque has procrastinado, te comprometes a dejar de hacerlo, jeje 😛 Yo, como auténtica sacapuntera que soy, sé que es difícil dejar de procrastinar y que viene y va, según la época y el momento que estemos viviendo, pero lo importante es darse cuenta de ello y buscar soluciones que nos ayuden a seguir adelante 😉 ¡Un abrazo grande!

  5. Hola, María!
    Me ha encantado tu metáfora del sacapuntas. Como bien dices, no solemos procrastinar cuando algo nos gusta y apasiona. Así que creo que parte de la solución es lo que propone Sefora: no pensarlo demasiado y hacerlo. Un truco que uso a veces es el de “sólo 5 minutos”. Es decir que cuando no me apetece trabajar en algo, me aburre o lo que sea, me digo “venga, sólo 5 minutos y luego puedes descansar/jugar/leer…”. Lo normal es que acabe trabajando más de 5 minutos.
    También me voy a quedar con los conceptos del sapo y del pijama que propone Sefora. Son trucos que aplico también pero me han gustado laa expresiones.

    • ¡Hola, Dorit!

      Me alegro de que te haya gustado la metáfora del sacapuntas 😛 Aiii, la procrastinación… Siempre está acechando, jeje, pero tienes muchísima razón, lo mejor que podemos hacer para evitarla es hacer lo que nos gusta y apasiona 😉

      ¡Está genial la propuesta de los 5 minutos! Y sííí, las soluciones propuestas por Séfora también son muy buenas. Lo mejor es encontrar esas herramientas que se ajusten mejor a cada una de nuestras situaciones y que nos ayudan a seguir adelante :)

      ¡Muchas gracias por tu propuesta, Dorit!

      ¡Un abrazo grande! 😉

  6. ¡Hola María! en tu metáfora del sacapuntas he visto a mi hijo, es un procastinador profesional de primer nivel. Lo es con las tareas que no le atraen o no le parecen interesantes. Ahora bien, aquellas cosas que le interesan las acomete como si no hubiera nada más en el mundo. Supongo que en distintos grados todos procrastinamos en algún momento y la solución es hacer aquello que no nos apetece deprisa y bien para después tener tiempo para las actividades que nos motivan.

    • ¡Hola, Loreto!

      Jeje, ¡sííí! Todos somos un pelín sacapunteros 😛 Qué gracia que hayas visto a tu hijo en la metáfora del post :) Tienes toda la razón, al final lo que hay que hacer es ponerse a ello para terminarlo cuanto antes y así poder dedicar nuestro tiempo a lo que de verdad nos apasiona y motiva 😉

      ¡Muchas gracias por tu comentario, Loreto!

      Te escribo un abrazo grande, graaande ?

  7. Hola María:
    ¡Esa soy yo! “Sacapuntera mayor del reino”, sobre todo cuando la tarea que tengo por delante me hace sentir insegura de mi capacidad. ¿Qué es un rollo de trabajo? No importa, me pongo y lo hago, pero si empiezo a pensar si seré capaz de hacerlo, si tendré los conocimientos, si voy a quedar como una boba si el resultado no es perfecto…¡lápices a mí, que voy a pasar unas horas entretenidas y, además, pensando que estoy haciendo algo útil! El problema es que lo útil no siempre es lo más productivo , ¿verdad?
    Por cierto, me gusta tu estilo alegre y optimista que no machaca a la gente por ser unos “vagos miedosos adictos a Netflix! Me he divertido leyéndote.

    • ¡Hola, María!

      ¡Muchas gracias por tu comentario, me ha hecho sonreír, jeje! A mí me pasa exactamente lo mismo que a ti, ¡soy una auténtica sacapuntera cuando la cosa se pone seria! Y eso que, cuando salimos de nuestra zona de confort y nos proponemos ir a por ello, con todo el empeño que le dedicamos, ¡seguro que lo conseguimos! Pero aún así pueden aparecer las dudas y los lápices para sacar punta… Supongo que, al final, es sólo una cuestión de tiempo que nos demos cuenta de que realmente podemos conseguirlo todo y que no hace falta darle tantas vueltas ni procrastinar tanto. Así que muuuchos ánimos y a guardar el sacapuntas cuando lo que tenemos delante es tan grande como nuestros sueños 😉

      Me alegra mucho saber que te gusta el estilo alegre y optimista del proyecto y que te has divertido leyendo este abrazo escrito 😀

      ¡Gracias por formar parte de Escribiendo un abrazo!

    • ¡Muchas gracias, Amparo! Me alegra que este abrazo escrito te haya entretenido 😉

      Ahora que conoces este Síndrome, la próxima vez que tengas algo realmente importante para hacer, no dejes que aparezca el sacapuntas y ve directa a por ello :)

      ¡Un abrazo!

  8. Que bueno el sacapuntas, jajaja…nunca lo había escuchado así! y si reconozco bien lo que dices, pero cuando tu sueño es fuerte y se te va la vida en ello, creeme que es automatico, plan, objetivo y accion…Se acaban las excusas de inmediato! Muy buen consejo !

    • ¡Hola, Zaida! ¡Bienvenida a Escribiendo un abrazo!

      Me alegro de que hayas descubierto una nueva metáfora para la procrastinación, jeje 😉 Y, tienes mucha razón, cuando queremos de verdad algo, ¡desaparecen todos los obstáculos! La motivación es muy importante y, por eso, también debemos encontrar la manera de utilizarla cuando nos toca hacer cositas que no nos apetecen tanto o nos dan más pereza :)

      ¡Muchas gracias por tu comentario, Zaida!

      ¡Te escribo un gran abrazo! ?

  9. Me cayó como piedra, yo en estos momentos estoy procastinando la realización de mi tesina, aunque yo tengo organizados mis días, domingos y lunes trabajo de lleno en ella, y tengo libre los viernes y sábados aunque aún siento un poco de ansiedad en no trabajar en ella estos días. Aunque realmente termino a tiempo y sin problemas en mis entregas, porque también trabajo de lleno entre semana, no sé por qué aún me quedo con esa preocupación ?

    • ¡Hola, Sandra! ¡Está genial que sepas cómo organizarte y que hayas encontrado la manera de poder hacerlo todo! Siempre he pensado que es tan importante la actividad como el descanso y que debemos encontrar un buen equilibrio entre ellos 😉 Si te está dando tiempo a todo, es que lo estás haciendo muy bien 😀 ¡Muchos ánimos y confía en ti para dejar de sentir que estás procrastinado!

      ¡Gracias por tu comentario y por compartir tu experiencia con todos!

      ¡Un abrazo grande!

  10. Me encanta el nombre de síndrome del sacapuntas jajajaja es muy gráfico para definir lo que nos sucede cuando procrastinamos y todas aquellas mil excusas que nos buscamos para no hacer aquello que sabemos que tenemos que hacer.
    A todos nos ha pasado alguna vez procrastinar pero con fuerza de voluntad y algunos trucos, se puede superar y emprender aquellas acciones que tienes que hacer.

    • ¡Hola, Odina!

      Jeje, sííí, ¡a todos nos ha pasado en algún momento (o muchos, como en mi caso, que soy una sacapuntera profesional)! Me alegro de que te haya gustado el nombre y espero que, si algún día te visita la procrastinación, no te entretenga mucho y puedas enfocarte en aquello que realmente deseas :)

      ¡Muchas gracias por tu comentario, Odina! ¡Un abrazo grande! ?

  11. pues no sabia que existía este síndrome, pero creo que lo sufrimos todos, no ahora mismo que te leo porque no debería estar haciendo nada especialmente importante, pero me pasa mucho cuando tengo que estudiar!! pero bueno, nunca acaba frenando mis sueños, solo retrasa un ratio hasta que me doy cuenta y reorganizo lo que tengo que hacer!

    • ¡Hola, Resi!

      Me alegro mucho de que, cuando aparece el Síndrome del Sacapuntas, sólo te entretenga un ratito y tengas tus herramientas y truquitos para seguir adelante con tus sueños ?

      ¡Muchas gracias por compartir tus palabras con todos y por formar parte de Escribiendo un abrazo!

      ¡Te escribo un gran abrazo!

  12. Me encanta cómo hablas del tema con un término que yo al menos no conocía. La verdad es que es muy común eso de tener una cosa importante que hacer y ponerte a hacer mil más antes de andar con ello. No sé porqué lo hacemos, a qué se deba o cómo hacer para cambiar eso. Podemos comernos el sapo, no trabajar en pijama y todo lo que quieras, pero cuando de perder el tiempo se trata somos campeonas y somos las mejores. Así que a buscar estrategias y buenas soluciones para evitar que esto nos joda nuestros proyectos :)

    • ¡Hola, Diana!

      ¡Muchas gracias por tu comentario! Aquí una experta sacapuntera, jeje ? Sí que, en mayor o menor medida, todos hemos tenido el Síndrome del Sacapuntas. Pero, al final, si sabemos motivarnos y nos lo proponemos de verdad, conseguiremos todo aquello que nos propongamos ?

      ¡Un abrazo grande, Diana!

  13. Hola: creó, que todos tenemos un poco del síndrome del sacapuntas algunas veces. Cuando posponemos, lo urgente por algo que no lo es en el momento. Aunque se reduzca, en mi caso a solo instantes muy breves. Porque inmediatamente si no realize, la actividad programada. Nace en mi la sensación de culpa, inquietud. Excelente tu descripción, muy clara.

    • ¡Hola, Reina Viral!

      Me gusta mucho tu consejo, no detenernos por demasiado tiempo nos permitirá no perder tanto la motivación y ponernos a ello con energía 😉

      Me alegro mucho de tu fuerza de voluntad para seguir adelante y que el Síndrome del Sacapuntas no te pille muy a menudo, jeje :)

      ¡Gracias por tu comentario!

      ¡Un abrazo grande!

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