La Tierra es redonda

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Tener la plena seguridad de que la Tierra es redonda cuando tooodo tu entorno dice que es plana es como sentarse en la grada del equipo local con la camiseta del equipo visitante. Estás convencido de lo que para ti es una verdad absoluta y tienes las pruebas y los argumentos necesarios para compartirla con el mundo, pero las otras personas se sienten igual con su idea, que es totalmente opuesta a la tuya, y como lo que dices representa un cambio de mentalidad radical seguramente la mayoría se oponga rotundamente a ni si quiera considerarla como una posibilidad.

Y, ¿qué puedes hacer cuando te encuentras rodeado del equipo contrario? Pues, depende y depende de un montón de factores. Siempre animo a las personas a que sigan aquello que de verdad sienten pero entiendo que a veces es más fácil decirlo que hacerlo. En una situación más cómoda, puede que las personas con las que compartes grada tengan una mentalidad un poco más abierta y, aunque seguras de sus ideas, no les importe descubrir nuevos puntos de vista. Gracias al respeto mutuo, cada uno podrá aportar su granito de arena y juntos aprender de las diferencias de los demás. Pero también puede que, en una situación más difícil y con mucha mala pata, termines en la sección más radical de la grada en la que sólo eres bienvenido si crees, sientes y vives los colores del equipo. Estás rodeado de personas que ni quieren ni se plantean un mundo diferente. Así que compartir aquí tus ideas posiblemente requerirá de una entereza inquebrantable, una gran fortaleza y seguramente mucha, muuucha paciencia. Otra opción es levantarte de tu asiento e ir a la aventura buscando otra grada con la que esperas tener más en común. Aunque parezca la elección más sencilla, porque se reduce el nivel de conflicto, implica una gran valentía por dejar atrás lo conocido y seguir un camino por descubrir en el que no sabes qué encontrarás al final. Y, además, hay que tener en cuenta que no siempre es posible irse y abandonarlo todo.

Existen muchas opciones pero, en definitiva, elijas la que elijas, descubrirás que, en mayor o menor medida, tendrás que defender de alguna u otra manera tus ideas ante otras ideas. Pero no todas las personas se sienten lo suficientemente capaces de anteponer aquello que realmente creen a un entorno desfavorable.

– ¿Cómo va a ser la Tierra redonda si todo el mundo dice que es plana y desde hace centenares o miles o millones de años se sabe que es así? ¡Tantas personas no pueden equivocarse!

Sentir el uno contra todos, el ir siempre contracorriente, el tener que justificarse una vez y otra y otra y otra… puede llevarnos a intentar ocultar lo que de verdad creemos. Y más aún si nos sentimos completamente solos. La necesidad de encajar es latente en la mayoría de personas y aunque algunas son conscientes de que sus diferencias no son determinantes en la relación con los demás, otras prefieren no arriesgarse y dejan a un lado todo aquello que las hace distintas para poder ser aceptadas con más facilidad.

Y es por esto que intentamos pasar desapercibidos. Pero incluso aunque nos pongamos una gran chaqueta que tape los colores de nuestro equipo, tarde o temprano, nuestras acciones mostrarán nuestros verdaderos sentimientos. Puedes intentar celebrar un gol del contrario, pero aflorará tu falta de entusiasmo. Puedes animar a los jugadores del otro equipo, pero tus palabras carecerán de autenticidad. Puedes ir con la corriente, pero igualmente sentirás que vas contra la tuya propia. Además, debajo de toda esa fachada disimulada (y de la enorme chaqueta), sentirás un corazón latiendo fuertemente que intentará recordarte que lo que realmente crees es todo lo contrario que estás haciendo. Y en algún minuto del largo partido, terminarás por indignarte por una tarjeta injusta, saltarás de alegría por el buen jugar de tu equipo o tararearás el himno. En el fondo, y no tan en el fondo, sabes que lo que realmente sientes es lo que es y luchar contra ello sólo te alejará más y más de ti mismo.

Así que, mientras estemos en esta grada llamada mundo y en este partido llamado vida, posiblemente nos tocará defender aquello que creemos aunque estemos rodeados del equipo contrario. Sea más tarde o más temprano, solos o acompañados, en una pequeña o gran grada, sentiremos que ha llegado el momento de ponernos en pie, dar un paso adelante y, en un acto de valentía, compartir con el mundo entero nuestra verdad.

Y es que saber que la Tierra es redonda cuando todo tu entorno dice que es plana conlleva una importante responsabilidad, que es compartir. Conoces algo que los demás aún desconocen, que representará un gran cambio para todos y que no puedes guardarlo sólo para ti. Quizás es una gran presión para una sola persona pero una vez descubres una de estas grandes verdades, no puedes dejarla pasar, ni olvidarla, ni disimular… debes compartirla con los demás para que los que también creen en ella desde la sombra se animen a seguir adelante y para que los que piensan distinto descubran una nueva idea que podría abrirles nuevos caminos. Seguramente no será fácil pero cada paso que des será más sencillo y, finalmente, terminarás por conseguirlo.

Si tienes la plena seguridad de que la Tierra es redonda, no dejes que nada ni nadie te impidan asumir tu responsabilidad. Compártelo, a tu manera, con el mundo entero y regálanos la oportunidad de descubrir aquello en lo que realmente crees para así poder crecer y aprender todos juntos.

¡Gracias por tu valentía!

Te escribo un abrazo,

Maria

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4 comentarios sobre “La Tierra es redonda

  1. ¡Hola, Maria!
    Una fantástica analogía con el partido para explicar la realmente difícil que resulta a veces ir en contra de las creencias generalmente aceptadas por la mayoría. Creo que muchas personas confunden la verdad con la opinión de la mayoría, y eso les lleva a no reflexionar sobre un montón de cosas.
    A veces es complicado pensar distinto a tu entorno, pero también es lo que te hace distinto a los demás y te anima a seguir adelante con tus objetivos para conseguir resultados distintos a los de la mayoría.
    Como bien dices, una opción que tenemos cuando nos encontramos en esta situación es compartir con los demás lo que pensamos y sabemos, tal y como haces tú con este fantástico blog.
    Un gran artículo, como siempre, y muy bien explicado.
    Te escribo un gran abrazo,
    Marc 😀

    • ¡Hola, Marc! 😀

      Aiii, me alegra mucho que te haya gustado este abrazo escrito. ¡Muchas gracias por tus bonitas palabras y reflexiones y por compartirlas con todos nosotros! Sí que, a veces, resulta difícil ir en una dirección diferente de la que sigue la mayoría y, cuando lo hacemos, nos toca luchar mucho para continuar por nuestro camino (que suele ser más solitario y contracorriente que el otro). Pero cuando descubres lo que para uno mismo es una verdad absoluta, es aún más difícil dejarla a un lado y seguir la corriente. Hay algo dentro de nosotros que nos impulsa a seguir adelante, aunque cueste, aunque sea más complicado… Porque al final, seguir nuestro corazón, es lo que de verdad vale la pena 😉

      ¡Muchas gracias por estar siempre aquí y por todo tu apoyo!

      ¡Te escribo un abrazo grandote, grandote!

      Maria

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