La buena suerte

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Hace algunos días volvía a encontrarme en una de esas ciudades a las que se llega un poco por casualidad, un poco porque sin saberlo te lleva el destino. Aquella mañana tenía otros planes pero mi hermano necesitaba hacer unos trámites y decidí acompañarlo a la inesperada ciudad. Llegamos con el tiempo un poco justo pero aún así decidimos dar una pequeña vuelta mientras buscábamos sin mucha prisa, aunque sin pausa, la dirección a la que debíamos ir. Fue entonces cuando, en un cruce, descubrí uno de esos lugares que le encantan a mi hermano: una tienda de libros de segunda mano.

Como bien molón que es, mi hermano (del que algún día os hablaré un poco más porque es el mejor desde aquí hasta el infinito universal) encuentra magia en todo aquello que para muchas personas pasa desapercibido y los libros que otros lectores ya han descartado son un auténtico nido mágico de sabiduría. Así que no nos lo pensamos mucho y nos desviamos un poco para dirigirnos hasta la tienda. Nos paramos delante de su antigua puerta y observamos las cajas amontonadas que habían colocado delante de ella con libros y más libros unos encima de otros. Había de todas las clases, tamaños y colores pero, aún así, no necesité esforzarme demasiado para encontrar el libro que, sin saberlo, andaba buscando.

Estaba arriba de todo, perfectamente colocado y parecía que llevaba algún tiempo esperándome. La Buena Suerte” leí y observé el trébol de cuatro hojas que acompañaba el título. “No es tan sencillo encontrar un trébol de la suerte”, pensé, sintiéndome afortunada por la facilidad con la que había encontrado el mío. Y es que en más de una ocasión había observado sin éxito durante un largo rato pequeños tréboles de tres hojas con la esperanza de encontrar allí mi suerte. Este, en cambio, había aparecido rápidamente entre hojas de libros. Quizás la suerte se estaba poniendo de mi lado…

Antes de seguir curioseando entre las amontonadas cajas, levanté la mirada hacia la esquina de la calle donde un edificio blanco sostenía un gran letrero de un bar llamado “El trébol” y, cómo no, estaba acompañado del dibujo de la pequeña planta de cuatro hojas verdes. Un trébol es suerte pero dos… ¡eso ya debía ser buena suerte!

Descarté la idea de mirar otros libros y me centré de nuevo en el que el letrero de un bar desconocido me estaba recomendando. Releí el título: La Buena Suerte. El adjetivo bondadoso me ha gustado desde siempre pero cuando matiza algo que de por sí ya es bueno, me gusta mucho más. Y la suerte, ese ansiado anhelo en los días grises y ese regalo del que no queremos desprendernos cuando lo recibimos ni en los días más alegres. Algo me llamaba de ese libro, así que finalmente lo cogí y empecé mi particular ritual que repito cada vez que encuentro un libro especial: lo sostengo entre mis manos, cierro los ojos, lo siento, abro al azar alguna de sus páginas esperando encontrar el mensaje que quiere transmitirme y… ¡Pum! ¡Ahí estaba!

“El cuento de la Buena Suerte nunca llega a tus manos por casualidad”.

Sé que para algunas personas este tipo de instantes no son más que coincidencias que podían pasar así como podían no pasar pero para mí tienen un componente mágico enorme y no puedo evitar sentir una gran emoción cuando la vida me trae momentos como este. Estaba segura de que si dejaba el libro, si intentaba quitarle importancia a los tréboles, al nombre del bar, a la tienda de libros y a todas las otras señales que había ido juntando por el camino, siempre guardaría un pequeño “qué hubiera pasado si…”, por lo que me decidí a comprarlo. Además, cuando leí que los autores eran Fernando Trías de Bes y Álex Rovira no me quedaba ninguna duda de que las páginas que sostenía en mis manos me enseñarían grandes cosas.

Llegué a casa con unas ganas enormes de leer el libro. Así que, en cuanto pude, me espachurré en el sofá con mis tres bolitas de amor perrunas y me tapé con la mantita mágica para descubrir la bonita historia que el cuento que tenía delante estaba preparado para contarme.

¿Sabes cuál es la diferencia entre la suerte y la buena suerte?

Hasta el momento, nunca me había planteado que existiera una buena suerte. Siempre había pensado que estaba por un lado la suerte, que ya era buena de por sí, y, por el otro, la mala suerte. Pues resulta que existe algo aún más bueno que la misma suerte y es la buena suerte. Porque entender la suerte como ese giro inesperado y tremendamente afortunado la convierte también en azar, en casualidad, en algo que de alguna manera no depende de nosotros y se convierte en efímero porque no podemos hacer nada para que llegue o se quede más que esperar con ansias a encontrarla en el momento que más la necesitamos. Pero la buena suerte es diferente.

La buena suerte la crea uno mismo y por eso tenemos en nuestras manos la oportunidad de que se quede para siempre con nosotros. Porque, a diferencia de la suerte, la buena no llega por casualidad sino que debemos ser nosotros los que creemos las circunstancias necesarias para conseguirla. Si revisas tu vida y sientes que no eres demasiado afortunado, me gustaría que sepas que puedes cambiar eso, sólo debes dejar de repetir una y otra vez lo vivido (que es lo que te ha llevado a tu situación actual) para probar cosas nuevas y crear nuevas circunstancias que te permitan conseguir aquello que te has propuesto.

Pero no todas las personas están dispuestas a trabajar sin rendirse para conseguir la buena suerte. A veces, aunque queramos, sentimos que no podemos hacerlo por las experiencias que vivimos, por las personas que nos rodean, por nuestra situación actual o, incluso, por los límites que nos ponemos nosotros mismos. Pues, ¿sabes qué? ¡Sé que puedes hacerlo, sé que puedes conseguirlo! Sólo debes crees en ti y atreverte a dar el primer paso. La buena suerte requiere de compromiso, trabajo y confianza, exactamente lo mismo que necesitas para hacer realidad tus sueños. Y, ¿no es precisamente esto lo que nos hace felices? ¿No merece la pena intentarlo y seguir luchando por tus sueños y tu felicidad? (La respuesta es ¡síííííí!).

Si no has leído el libro de la Buena Suerte, no quiero contarte mucho más porque me encantaría que descubrieras por ti mismo el bonito cuento que guarda en él. Pero sí que me gustaría compartir contigo la idea por la que creo que este especial libro llegó a mi vida el día que lo hizo. Y es que las oportunidades siempre, siempre, siempre están a nuestro alrededor, sólo debemos crear las circunstancias precisas para poder aprovecharlas y hacer realidad así nuestros sueños.

Esta idea ya la conocía, pero últimamente se me había olvidado un poco. Supongo que es por eso que, desde entonces, voy encontrando tréboles por aquí y por allí que me recuerdan que todo es posible si me esfuerzo en crear las mejores circunstancias para poder aprovechar todas las oportunidades que siempre nos regala la vida.

Recuerda que el cuento de la Buena Suerte nunca llega por casualidad y si hoy estás leyendo este abrazo escrito es quizás porque estás buscando tu bonito trébol de cuatro hojas en forma de libro.

Y es que hay libros que por el solo hecho de encontrarlos ya eres afortunado.

Te escribo un abrazo,

Maria

La Buena Suerte está en tus manos Click Para Twittear

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8 comentarios sobre “La buena suerte

  1. Gracias María, una insignificante situación con mis compañeras de trabajo opacó un poco mis momentos hasta que te leí. Tu Apapacho me motivó a seguir por el camino de la felicidad y esto sí que es la Buena Suerte de la que hablas. Millones de Abrazos y Gracias por estar!!!

    • ¡Hola, Sandra!

      ¡Muuuchas gracias por esos millones de abrazos con tanto cariño! :) Me alegro mucho de que leer el blog te haya motivado a seguir por el camino de la felicidad 😀 A veces, por pequeñas que parezcan ciertas situaciones, consiguen afectarnos más de lo que nos gustaría. Pero lo importante es poder seguir adelante y para mí es un gran regalo haber podido acompañarte en un día como hoy con este apapacho. ¡Gracias a ti por estar y por todo tu apoyo, Sandra!

      Te escribo un gran apapacho lleno de Buena Suerte y felicidad 😀

      Maria

  2. ¡Hola, Maria!
    Como siempre, una fantástica historia que de tu experiencia para transmitirnos un mensaje muy bonito, que creemos las circunstancias idóneas para aprovechar las oportunidades que la vida nos brinda continuamente. Aunque a veces cuesta un poco, o mucho pensar que todo irá mejor, vale la pena resistir y hacer, como muy bien dices, cosas distintas para obtener resultados distintos a los que hemos obtenido hasta ahora.
    Muchas gracias por compartir con todos tu bonita historia y por recomendarnos el libro, ¡yo ya me lo he leído y me ha gustado mucho!

    Te escribo un abrazo enorme de cuatro hojas 😉
    Marc

    • ¡Hola, Marc! 😀 ¡Muchísimas gracias por tu comentario y por tu genial abrazo de cuatro hojas! ¡Me encanta! 😉

      Me alegra mucho saber que has leído el libro y que te ha gustado tanto 😀 Aunque es muy pequeñito, es una gran joya y con un bonito cuento transmite muchísima sabiduría. Desde que lo descubrí, pensé que es uno de esos libros ideales para los más peques e imprescindible para los más mayores 😉 A veces nos olvidamos de que tenemos en nuestras manos el poder de crear las mejores circunstancias, pero cuando lo recordamos, podemos conseguir hacer nuestros sueños realidad :)

      Te escribo un gran abrazo de cuatro hojas también 😛

      Maria

  3. Hola Maria,

    Que diferente seria el mundo si compartieramos desde la buena suerte, confiariamos mas en nosotros y en los demás, nos amaríamos y respetariamos, ya que sabríamos que la vida nos acompaña y que las oprtunidades, (al igual como los físicos cuanticos nos indican), están presentes en nuestras vidas de mil formas distintas, solo nos queda estar atentos a ellas.

    Como tu bien dices “tenemos el poder de crear las mejores circunstancias”.

    Gracias por esta sabiduria tan hermosa.

    Te escribo un gran abrazo!!!

    Maria

    • ¡Hola, Maria!

      Sííí, el mundo sería muy distinto si compartiésemos desde la buena suerte, un tipo de suerte que nos permite conseguir todo aquello que nos propongamos y que, además, necesita de ser compartida para que la abundancia llegue a todos.

      Es muy importante recordar que el poder de crear las mejores circunstancias está siempre en nuestras manos :) Así que… ¡a por todos nuestros sueños!

      ¡Muchas gracias por tu comentario, Maria! Me alegro mucho de que te haya gustado este abrazo escrito 😉

      ¡Un abrazo!

  4. Hola María te escribo desde México y te comento que también encontré ese libro y a un señor que vende tréboles de cuatro hojas en maceta en un momento de desempleo y desde ese momento ando promoviendo una idea, proyecto que va avanzando poco a poco, quizás hasta podríamos colaborar, me late tu concepto y creo que podríamos hacer sinergias. Sería padre la relación España México se ve fortalecida en positivo no?

    ¿Podrá dar un link a tu página en la mía para promover por lo pronto los abrazos virtuales?

    Un saludo y abrazo fraternos a tí y los demás que han escrito.

    • ¡Hola, Mauricio!

      ¡Muchas gracias por tu comentario y tus palabras! :) Me alegro muchísimo de que en el momento que más necesitabas encontrar a la buena suerte apareciera a través del libro y de los tréboles de cuatro hojas 😀

      ¡Qué ilusión saber que escribes desde México y que los abrazos llegan hasta más allá del océano! Me encantaría saber más de tu proyecto 😉 Si quieres puedes compartir tu página aquí o escribirme un e-mail y así estamos en contacto 😀

      Te escribo un gran abrazo,

      Maria

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