Cuestión de pelotas

Cuestion de pelotas
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Muchas veces nos despistamos y dejamos de lado lo más importante. Puede que las prisas, el día a día, lo urgente y un sinfín de motivos más terminen por convencernos de que debemos realizar algunas tareas antes que otras sí o sí pero, normalmente, solemos sacrificar muchas otras que, en cuanto tenemos algo de tiempo y perspectiva, vemos que en realidad eran mucho más prioritarias para nosotros que las que hemos estado haciendo.

Hace algunos años hablaba con un amigo sobre la importancia de las prioridades en la vida y cómo solemos ser un desastre total cuando debemos respetarlas. En la mayoría de ocasiones nos resulta muy difícil anteponer lo que de verdad queremos a lo que creemos que debemos hacer. Muy sabiamente, mi amigo reflexionó que, seguramente, no somos muy fieles a lo que de verdad nos importa porque no siempre priorizamos nuestro corazón y no lo tenemos muy en cuenta. Entonces es muy difícil saber distinguir lo que es verdaderamente importante de lo que no y ahí es donde desorganizamos todas nuestras prioridades. Para explicármelo mejor, compartió conmigo una bonita lección que leyó por la red.

– – –

Un profesor de filosofía se presentó delante de sus alumnos con un enorme bote de mayonesa vacío. Toda la clase se quedó en silencio esperando descubrir para qué serviría semejante bote. El profesor lo dejó en su mesa y sacó una bolsa repleta de pelotas de golf que vació dentro de él.

– ¿Creéis que está lleno? –preguntó mientras señalaba su experimento.

Algunos de los alumnos respondieron un tímido “sí”. El profesor prosiguió y agarró una caja llena de canicas que dejó caer dentro del bote, ocupando los espacios que habían dejado las pelotas de golf.

– Y ahora, ¿está lleno? –preguntó de nuevo.

Algunos alumnos más se animaron a darle la razón. Así que el profesor continuó y cogió una caja con arena que vació en el bote, rellenando los pequeños espacios que habían dejado las canicas.

– ¿Y ahora?

Todos los alumnos estuvieron de acuerdo en que, definitivamente, en ese momento el bote de mayonesa estaba completamente lleno. Fue entonces cuando el profesor les explicó que el bote representaba la vida. Las pelotas de golf simbolizaban las cosas más importantes de la vida como son la familia, la salud, el amor, los sueños y todo aquello que nos llena de felicidad y hace que nuestro corazón lata con fuerza. Las canicas representaban otras cosas que nos importaban pero que, en realidad, complementaban la felicidad que pudieran darnos las pelotas de golf. Finalmente, la arena era una metáfora de todo aquello que forma parte de nuestra vida pero que, en realidad, no tiene tanta importancia.

La lección que el profesor quería verdaderamente transmitir a sus alumnos es que si primero llenamos nuestro bote con arena, no tendremos suficiente espacio para las pelotas de golf. Es decir, que si en nuestra vida gastamos nuestro tiempo y energía en las cosas más pequeñas y sin importancia, estaremos limitando el espacio de las cosas que nos importan realmente. Y, visto de esta manera, ¿no es mejor llenar nuestra vida de pelotas de golf que de arena?

Para terminar la clase, el profesor abrió su termo y dejó caer todo el café dentro del bote, llenándolo por completo.

– Ahora que sabéis el valor que tiene priorizar las cosas importantes en vuestra vida, tampoco quiero que olvidéis que, por muy ocupados que podáis estar y por muy lleno que esté vuestro bote de mayonesa, siempre quedará un rinconcito para quedar con un buen amigo y tomar un par de cafés.

– – –

¿Cómo está tu bote de mayonesa? ¿Sabrías decir cuáles son tus pelotas de golf, tus canicas y la arenilla en tu vida? En el fondo se trata de una elección de prioridades y de ser fieles a lo que de verdad sentimos. Decide cuáles son tus pelotas de golf, tenlas en cuenta siempre y no te olvides de ellas. Sólo tú podrás elegir cómo llenar todos y cada uno de los espacios de tu vida. Si te organizas y distribuyes lo mejor posible tu tiempo y energía, podrás darle a cada uno de los aspectos de tu vida la importancia que realmente tienen y tu bote apenas tendrá arenilla. Al fin y al cabo, la vida es cuestión de pelotas.

Te escribo un abrazo,

Maria

Si gastamos tiempo y energía en cosas sin importancia, limitamos las cosas que nos importan Click Para Twittear

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22 comentarios sobre “Cuestión de pelotas

  1. Jajaja pues si es cuestión de pelotas. Es verdad que a veces no priorizamos lo que realmente nos interesa y seguimos tan panchos sin darnos cuenta de las consecuencias futuras, infelicidad, frustración, una sensación de vida incompleta, etc. etc. Gracias Maria por esta bonita historia, me hace reflexionar!!!!

    • ¡Me alegro de que te haya gustado la historia! 😀 Es una bonita metáfora que nos ayuda a darnos cuenta cómo organizamos nuestra vida, qué prioridades tenemos y si realmente dedicamos el tiempo necesario a lo que de verdad nos hace más felices. Elige tus pelotas de golf y a disfrutar de ellas tanto como puedas para tener una vida plena 😉

      ¡Muchas gracias por tu comentario! Espero seguir viéndote muy a menudo por aquí, ¡un abrazo!

  2. ¡Hola, Maria!

    Muy bonita la anécdota, y muy interesante el artículo. Una clara metáfora para mostrar una realidad que a veces nos pasa muy desapercibida, pues el día a día hace que nos olvidemos de lo más importante. Muchas gracias por el artículo.

    Un saludo,

    Marc

    • ¡Hola, Marc! ¡Muchas gracias! :) Me alegro de que te haya gustado la anécdota y te haya parecido interesante el artículo. Después de leerlo, ¿sabrías distinguir tus pelotas de golf, tus canicas y la arenilla en tu vida? 😉 Te escribo un abrazo grandote, grandote 😀

    • ¡Hola, Dorit!

      ¡Gracias por tu comentario y por compartir tu artículo! La verdad es que, desde la primera vez que descubrí esta historia, me encantó. Creo que utiliza un ejemplo tan simple y claro que, estemos de acuedo o no, pensemos que unas cosas son más importantes o que lo son otras, todos terminamos entendiendo su mensaje y, luego, cada uno podemos aplicarlo a nuestra vida de la manera que sintamos que es mejor 😉

      ¡Un abrazo grande!

  3. Hola Maria! En primer lugar agradecerte por hacernos recuerdo de esa historia, ya la habíamos escuchado antes pero muchas veces hace falta leerla de nuevo, justamente de decisiones difíciles y definición de prioridades se nos ha llenado esta semana. Como bien dices hay que primero priorizar lo que realmente es importante para nosotros, Dios, familia, pareja, pasión, trabajo, etc. Muchas veces las personas no sabes ni siquiera qué es lo importante en su vida, para eso un excelente ejercicio, que nosotros usamos, es tener escrita y al alcance tu misión de vida para que cuando te toque tomar decisiones difíciles o no sepas si algo es bueno o no la leas y utilices como filtro. ¿Esto que pienso hacer, se alinea o me ayuda a alcanzar mi misión de vida? Si es así, hazlo, sino déjalo ir. Un abrazo grande

    • ¡Hola, pareja!

      ¡Me encanta vuestro ejercicio! Qué bonito tener siempre presente (y escrita) la misión de nuestra vida y que nos ayude a decidir si lo que estamos haciendo es, verdaderamente, importante y nos ayuda a alcanzarla 😀 El día a día, en ocasiones, nos llena de “responsabilidades” y “urgencias” que, en realidad, no lo son tanto y nos alejan de lo que es primordial para nosotros :) Cuando estamos alineados, la vida fluye y parece que todo encuentra su lugar.

      ¡Muchas gracias por formar parte de Escribiendo un abrazo y por hacer crecer el proyecto con vuestras bonitas palabras!

      Os escribo un gran abrazo doble 😉

  4. ¡Hola!

    Me ha gustado mucho el post y la metáfora. ¡Al final siempre es cuestión de pelotas! Lo que pasa es que a veces vamos en piloto automático, nos dejamos arrastrar y al final no somos capaces de distinguir la arenilla de las pelotas de golf.

    Es importante parar, dejar las prisas a un lado, tomar aire y darle a cada “cosa” la importancia que tiene.

    Un abrazo. Sònia.

    • ¡Hola, Sònia!

      Estoy totalmente de acuerdo contigo. Muchas veces nos dejamos llevar por el día a día y entramos en ese extraño piloto automático que nos permite seguir adelante pero que nos impide ver que estamos apartando de nuestra vida lo verdaderamente importante. Me gusta mucho tu propuesta de parar, dejar a un lado las prisas, tomar aire y elegir la importancia de cada uno de los elementos de la vida 😉

      ¡Muchas gracias por tu comentario y por ese abrazo, Sònia!

      ¡Ahí va otro grandote de vuelta 😀

  5. Hola María:
    Había leído la anécdota antes, pero no por eso es menos cierta y ¡qué bien me viene que me des uno de tus abrazos conscientes para recordarme que lo importante no siempre es lo urgente!
    A todos nos pasa: llenamos nuestra vida de “arenilla” (horas tontas de tele, compromisos a los que no queremos ir, pero vamos, decimos “sí” cuando queremos decir “no –aunque sepamos que “no” es una palabra poderosa que nos haría sentir mejor…–); hay infinitas formas de llenar nuestro bote de arena y cuando llega el momento de las pelotas, ya no queda sitio. Y no me parece que sea una cuestión de que no sepamos qué es “arena” y qué “pelotas” sino que hay demasiada presión interna y externa para pasar nuestra vida en desiertos arenosos en lugar de en campos de golf verdes y no todos tenemos la energía y la determinación para elegir bien (o mejor) en todo momento.
    Gracias por recordarme (nos) que, al final, la satisfacción es una cuestión de pelotas. ¡Voy a ver cómo hago sitio a las mías hoy!
    Un abrazo también para ti.

    • ¡Hola, María!

      ¡Muchísimas gracias por escribir! Me encantan tus comentarios porque siempre compartes un montón de sabiduría, ¡gracias, de verdad! :)

      Jooops, ¿por qué será que, aunque seamos conscientes de cuáles son las pelotas de nuestra vida, seguimos llenándonos de arena? Supongo que forma parte de nuestro aprendizaje y más que centrarnos sólo en una o en otra cosa, lo que de verdad debemos aprender es a equilibrarlo todo un poco más 😉

      ¡Me alegro que este abrazo escrito te haya recordado está historia!

      ¡Espero volverte a ver pronto por aquí, María! ¡Abrazo graaande! ?

  6. Que bonito, este “experimento”, llámalo como quieras, lo descubrí en un curso de habilidade de lideraje que realicé hace unos años, me encantó. ¿Cómo está mi bote ahora mismo? Se me escapa algunas veces la arena primero pero procuro que lo más importante de mi vida sean las “pelotas”. Justo hace dos días escuche a Víctor Kuppers y hablaba sobre lo mismo, comentó una frase que a simple vista puede parecer sin sentido o como un juego de palabras, pero si la piensas bien cobra mucho sentido “que lo más importante sea lo más importante” ¿ A qué dedicamos más tiempo?, ¿qué nos ocupa más en nuestra cabeza y nuestro día a día?

    • ¡Hola, Aída!

      ¡Me encanta la frase de Víctor Kuppers! Creo que es acertadísima y que en su sencillez reúne tanta sabiduría :) Y también me han gustado mucho, muuucho tus preguntas, empezando por la primera. Seguro que si todos nos preguntásemos más a menudo cómo está nuestro bote ahora mismo nos ocuparíamos mejor de tener más pelotas de golf y menos arena 😉

      ¡Muchas gracias por tu comentario, Aída! Te escribo un abrazo enorme ?

  7. Me encanta esta historia, ahora hay muchos vídeos en Youtube que hablan y hacen una parodia de este tema y es genial, porque es cierto que a veces olvidamos lo importante y nos fijamos en pequeñas cosas que nos quitan mucho tiempo, energía y que muchas veces no nos ayuda y sobre todo no nos lleva a nuestra gran meta. Me gusta el mensaje que trae y a mí me hace mucha falta aprender a priorizar y dejar de darle tanta importancia a lo pequeño 😀

    • ¡Hola, Diana! ?

      A mí también me hace falta aprender a priorizar y darle la importancia que tiene a cada cosa 😉 Y creo que esta historia puede ayudarnos mucho. Es tan sencillo como preguntarnos lo que nos propone Aída, “¿Cómo está mi bote ahora mismo?”. La respuesta nos ayudará a darnos cuenta si realmente estamos priorizando lo importante o si nos hemos llenado de arena :)

      Me alegra saber que te ha gustado este abrazo escrito. ¡Muchas gracias por tu comentario, Diana! ?

  8. María, no puedo estar más de acuerdo con tu artículo de esta semana.
    Priorizar lo que es de verdad importante para cada uno de nosotros es fundamental o iremos a la deriva. Había escuchado esta historia, y cuántas más veces la leo, más de acuerdo estoy con lo que compartió el profesor.
    Hay que trabajar en mantener las bolas, las canicas y la arena en el puesto correcto de prioridades.
    Mil gracias por esta bellísima lección 😉
    Un abrazo

    • ¡Hola, Ana!

      Qué ilusión cuando a una alma viajera como la tuya le gusta uno de los abrazos escritos del blog 😉 ¡Muchas gracias por tu comentario!

      Como muy bien dices, no saber cuáles son las prioridades en nuestra vida nos hará ir a la deriva. Así que… ¡A seguir nuestro corazón e ir a por nuestros sueños! ?

      Te escribo un abrazo grande que cruce el océano y viaje hasta donde estés ?

  9. Cuánta razón tienes la vida es cuestión de pelotas :-) Es saber escoger que es lo realmente importante para ti y dedicarle tiempo a ello, luego cuando tengas más tiempo se lo dedicas a las canicas y sólo al final, con el tiempo y energía que te sobre lo dedicas a la arena. El problema es cuando empezamos por la arena y lo hacemos todo al revés.
    Esta es una metáfora muy poderosa.

    • ¡Hola, Odina!

      Me alegro mucho que te haya gustado esta metáfora 😉 La clave es empezar a llenar nuestro bote con lo importante y dedicarle el tiempo y el espacio necesario y luego poco a poco ir poniendo todo lo demás :)

      Gracias por estar por aquí, Odina, y por compartir tus palabras. ¡Un abrazo!

  10. Es verdad que nos cuesta respetar las prioridades, no se porque nos pasa eso, mira que luego por ejemplo en el trabajo con el tiempo acabas aprendiendo a priorizar, pero en la vida no pasa eso :S ya sabia la anécdota del profesor y el bote, y la parte mas interesante me parece la del café! mirare que tal esta mi bote, a ver que debo cambiar!

    • ¡Hola, Resi!

      Tienes toda la razón, parece que cuando tenemos que priorizar para nosotros mismos nos cuesta más pero, en cambio, cuando hacemos cosas para los demás, como en el trabajo, ¡lo podemos llegar a hacer muy bien!

      ¿Pudiste hacer un hueco en tu bote para el café? ¡Espero que sí!

      ¡Gracias por tu comentario! ?

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