Ciudad de papel

Ciudades de papel
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En una bonita tarde de domingo de sofá, mantita y peli descubrí una de esas ideas que, al conocerla, no sabes cómo pero pasa a formar parte de ti: las ciudades de papel.

Una ciudad de papel es un lugar ficticio que en cartografía se incluye en los mapas para proteger una obra de posibles plagios y preservar así los derechos de autor. Este término lo acuñaron Otto Lindberg y Earnest G. Alpers cuando, en los años treinta, utilizaron un anagrama de sus iniciales para crear la ciudad de papel Agloe, situada teóricamente en una intersección de carreteras sin asfaltar cerca de Roscoe, Nueva York. Como no existía realmente, si en el mapa de otras compañías o cartógrafos aparecía Agloe, Otto y Earnest sabrían que habían copiado su trabajo.

Lo más curioso de todo es que, un par de décadas más tarde, en esa misma intersección se construyó el almacén Agloe General Store. Su propietario eligió el nombre del negocio tomando como referencia el lugar en el que se encontraba según el mapa de Otto y Earnest. De esta manera, y sin saberlo, convirtió la ciudad de papel en una realidad. Agloe ya no era un pequeño punto de tinta cartográfico sino que se había transformado en algo más.

Tras descubrir la historia de las ciudades de papel, empecé a darle vueltas y más vueltas a la idea de cómo dejamos nuestra marca personal en todo aquello que hacemos para que sea único y muy nuestro. Y no me refiero solamente a mapas, libros o cuadros, sino a cada una de nuestras creaciones, incluidas las más sutiles y particulares. Seguramente a menudo somos conscientes de cómo preparamos esos pequeños y grandes detalles pero, muchas otras veces, lo hacemos inconscientemente. Una mirada, la entonación de la última palabra de cada frase, la caligrafía de nuestra letra “a”… No lo hacemos con la intención de proteger nuestros derechos de autor, aunque con cada pequeño gesto estemos reclamando un poco de nuestra propia singularidad. Si no que, de manera natural, creamos ciudades diferentes en todos aquellos aspectos que compartimos con los demás. Nunca dos sonrisas podrán ser exactamente iguales, ni tampoco dos lagrimas, aunque todos riamos y lloremos de la misma manera.

Al igual que Agloe, nuestras ciudades de papel se vuelven más reales cuando, transcurrido cierto tiempo, las personas que nos rodean empiezan a reconocerlas también. Ya no se trata tan sólo de una reivindicación de nuestra singularidad sino que pasan a conformar nuestra identidad. Así que existen un sinfín de peculiaridades intransferibles que nos convierten en propietarios vitales de todo lo que nos hace únicos. Pero, a veces, la unión con aquellas personas que más nos quieren hace que repitan a su manera nuestras ciudades de papel. Y más allá de pensar en un cartográfico plagio, sonreímos al ver que se trata de un inocente reflejo de puro amor.

¿Sabes cuál es tu ciudad de papel?

Te escribo un abrazo,

Maria

Construimos ciudades de papel para conformar nuestra propia y singular identidad Click Para Twittear

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6 comentarios sobre “Ciudad de papel

  1. ¡Hola, Maria!

    Un artículo muy interesante. La verdad es una idea curiosa esa de las ciudades de papel para detectar copias en los mapas, pero también efectiva en su momento. Como siempre nos sorprendes con bonitas anécdotas e ideas chulas chulas.

    Un abrazo,

    Marc :)

    • ¡Muchas gracias, Marc! :) Me alegro mucho de que te haya parecido interesante el artículo y que te guste el blog 😉 ¡Que tengas un día genial! ¡Un abrazo grandote!

  2. Gracias Maria por tan hermosa analogía.
    Nuestras relaciones son también nuestra casa, la estructura de nuestra realidad, nuestros cimientos, nuestros vínculos.
    Que hermoso escrito. Tus abrazos nos acarician el alma.

    Maria

    • ¡Muchas gracias por tus palabras y tu apoyo! 😀 Me alegra saber que te ha gustado el escrito 😉 Estoy totalmente de acuerdo contigo, nuestras relaciones son mucho más de lo que a priori podamos pensar. ¡Un abrazo enorme!

  3. Relacionando lo que has escrito con nuestras uniones emocionales, esperó un día tener una gran ciudad de papel, inmensa!!!! Porque eso querrá decir que he construido un montón de casas de papel con todas las personas que de una u otra manera me han impregnado de sentimientos el corazón

    • ¡Qué bonito! 😀 A construir esa gran ciudad con espacio para todas las personas que ocupan tu corazón 😉 Muchas gracias por tu comentario. ¡Un abrazo!

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