Be bambú my friend

Be bambu
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¿Alguna vez has tenido la sensación de que, a pesar de poner todo tu empeño en un proyecto, parece que no consigues el resultado que esperabas? Quizás llevas muuucho, mucho tiempo dedicándole un montón de horas, trabajo y esfuerzo y tienes la sensación de que todo sigue exactamente igual. Seguramente te habrás preguntado más de una vez si lo estarás haciendo bien, si vale la pena o si deberías seguir por otro camino e, incluso, puede que en varias ocasiones hayas pensado que lo mejor sería abandonar. Pero… ¿Es realmente esto lo que quieres hacer? ¿O prefieres seguir luchando por aquello que un buen día despertó una chispa tan fuerte en ti que te ha permitido llegar hasta aquí?

Quizás estés pensando que ‘hasta aquí’ en realidad no es ningún sitio porque, como ya te ha demostrado tu actual experiencia, parece que estás prácticamente en el mismo lugar que cuando empezaste pero, ¿seguro que es así? ¿No podría ser que, en realidad, fueras un bambú?

Sí, sí, ¡he escrito bambú! Y es que existe un tipo de bambú que, tras plantar su semilla, tarda siete años en mostrarse al exterior. Desde fuera, parece que no está haciendo nada pero, en realidad, durante todo ese tiempo desarrolla sus raíces enérgicamente creciendo hasta lo más profundo del terreno. Y, ¿por qué un árbol dedicaría tanto tiempo a preparar sus raíces en vez de nacer rápidamente hacia la superficie? Porque el bambú sabe que con unas raíces bien desarrolladas podrá crecer fuerte y estará preparado para vivir todo aquello que le pueda venir. Lo más increíble de todo es que, pasados esos siete años, el bambú empieza a crecer hacia a fuera desarrollando un tallo de más de treinta metros ¡en sólo seis semanas!

Si aún estás sopesando si vale la pena ser más bambú que otra cosa (porque siete años abriéndose paso bajo tierra son muchos años), ten en cuenta que la fuerza y la vida que tienen sus raíces prolongan su crecimiento por muchos años y le permiten sobreponerse a situaciones tan extremas como graves tormentas o, incluso, el corte de su enorme tallo. No importa las duras condiciones que viva, después de seis semanas, y empezando nuevamente desde el suelo, el bambú vuelve a acariciar el cielo desde sus treinta metros.

A veces parece que por muchas cosas que hagamos y por mucho esfuerzo que dediquemos a un sueño, a un trabajo, a una persona, a una situación o, en definitiva, a cualquier proyecto que nos hayamos propuesto, seguimos estando siempre en el mismo lugar porque los resultados son nulos o muy escasos. En esos días bien grises en los que el mundo entero parece estar en nuestra contra, incluso creemos que esta aventura ha sido una mala idea y que la mejor de las soluciones sería pasar página y olvidarse de todo ello. Pero en el fondo, y a veces muy, muy en el fondo, hay algo en nuestro corazoncito que nos dice que debemos seguir adelante y que, tarde o temprano, esos resultados que tanto esperamos aparecerán. Si sientes ese latido, sigue esa corazonada en forma de pequeña esperanza y no dejes que nada ni nadie te separe de tu sueño. Y cuando las dudas, el desánimo, los contratiempos o la incertidumbre asomen tu cabecita para alejarte de lo que verdaderamente quieres conseguir, recuerda ser un poco más bambú y prepara con aún más decisión tus fuertes raíces, porque ellas están reuniendo todo lo necesario para que pronto puedas acariciar el cielo.

Te escribo un abrazo,

Maria

Ante las dificultades, seré un poco más bambú y prepararé con decisión mis fuertes raíces Click Para Twittear

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32 comentarios sobre “Be bambú my friend

  1. Ohhhhh que bonito!!!!! Precioso!!!! Este post esta lleno de sabiduría, me encanta, creo que a veces tiro la toalla demasiado rápido. Me declaro BAMBÚ absoluto!!!!

    • ¡Muchas gracias! Me alegro de que te haya gustado :) No tires la toalla y sigue intentándolo siempre, que seguro que conseguirás lo que te propongas. ¡Be bambú, be bambú! Un abrazo enorme 😉

  2. ¡Hola, Maria!

    ¡Un artículo muy chulo! Muy curiosa la manera de crecer de este bambú, aunque si lo pensamos bien, tiene sentido dedicar tiempo a crear unas buenas raíces que luego servirán para aguantar cualquier adversidad.
    Creo que todos debemos aprender del bambú y, como dices, ¡ser un poco más bambú!

    Un beso,

    Marc

    • ¡Hola, Marc! ¿Qué tal? ¿Cómo están tus raíces? ¿Eres un poco bambú? ¡Seguro que tus esfuerzos harán crecer metros y más metros todos tus sueños! Qué ilusión que te haya gustado el artículo. ¡Muchas gracias por tus palabras y por estar siempre ahí!

      Un abrazo,

      Maria

  3. Hola María,

    :-) :-) :-) Me has hecho sonreír con la frase que has puesto en el facebook ¡Seguro que eres un bambú!, jajaja. Conocía lo del crecimiento del bambú y la verdad que es una analogía preciosa. Yo también me declaro bambú como ha dicho Claudia en su comentario, jajajaja.

    En realidad, cuando creemos que los resultados son nulos en realidad nunca lo son. Y en un proyecto profesional los resultados siempre se suelen medir con que no ganamos dinero y puesto que es un proyecto profesional… pues claro… es un poco frustrante… jejeje pero como bien dices las raíces que han de sostener el proyecto tienen que crecer y ese crecimiento no se ve.

    Hay días que al exterior parece que no curraras porque esos días alimentamos las raíces. Otros días alimentamos el tronco, las ramas y las hojas para que luego todo el conjunto nos acabe dando frutos.

    Escuchar el susurro de nuestro corazón es esencial.

    A seguir adelante disfrutando del proceso, proceso que luego nos permitirá tocar el cielo 😉

    Gracias por compartir!!

    Abrazote!!

    • ¡Hola, Begoña!

      ¡Muchas gracias! 😀 Jeje, me alegro que te haya hecho sonreír 😉 Si es que, en el fondo, ¡todos somos un poco bambú! Tienes toda la razón cuando dices que los resultados nunca son nulos (aunque a veces nos pueda dar la sensación de no haber avanzado “nada”) y es verdad, especialmente en el terreno profesional, que nos frustramos más rápido si no ganamos el dinero que esperábamos. Pero, ¡tiempo al tiempo! O, en este caso, ¡tiempo al bambú! Las raíces se están poniendo fuertes para luego crecer rápido y con mucha energía 😀

      Gracias por este bonito comentario y por tus reflexiones 😉 Escucharé más el susurro de mi corazón.

      Que tengas un gran día y sigas disfrutando de todo este proceso de crecimiento, bambú 😛

      ¡Un abrazo grande!

  4. Que sabia Maria!! Que importante saberse bambú, sobre todo para que la impaciencia no se adueñe de ilusión y seamos conscientes de que todo nuestro potencial está a punto de florecer. Toda inversión emocional y personal florece, así que vamos a disfrutar del desarrollo de nuestras raíces con plenitud para que desde fuera puedan apreciar como aparentemente desde la nada, somos capaces de conseguir nuestros sueños.. Un abrazo!!

    • ¡Hola, Sonia!

      Siii, pensar que somos como el bambú puede ayudarnos a creer más en nosotros y en el trabajo que estamos realizando antes de que se puedan apreciar grandes resultados. Todo suma y pasito a pasito estamos más cerca de nuestros sueños 😉 Es verdad que, en ocasiones, cuando ya hemos destinado un montón de tiempo e ilusión y al final parece que todo sigue igual, podemos desanimarnos… Pero las raíces nunca se detienen y nos están preparando para todo lo que nos queda por vivir.

      ¡Muchas gracias por tus siempre sabias y bonitas palabras, Sonia!

      ¡Un abrazo grande!

  5. ¡Muy bonito el artículo María, felicidades por él!

    Siempre tenemos que escuchar a nuestro corazón y seguir adelante, como el bambú vamos creciendo y fortaleciéndonos por dentro antes de salir al exterior.

    A veces como dices pensamos que estamos en el mismo lugar, o incluso hay momentos en los que creemos que no estamos aprendiendo nada y vamos retrocediendo en nuestro crecimiento. Si somos pacientes y perseverantes la vida nos regalará la belleza de resurgir cual bambú, él necesita siete años en mostrarse al exterior, ¿cuánto necesitamos nosotros? No nos pongamos tiempo, permitámonos disfrutar del aprendizaje y regar con cariño las semillas que plantamos dentro de nosotros, la recompensa de ver cumplidos nuestros sueños merecerá la pena, y cuando salgamos al exterior estaremos fortalecidos como el bambú, ya que nuestras semillas se han ido forjando para ello.

    ¡Un Fuerte Abrazo María!

    • ¡Ooooh, Mariví, qué bonito! ❤ Preciosas tus palabras y más preciosas aún tus reflexiones :) ¡Gracias por compartirlas con todos nosotros!

      El paso del tiempo puede crearnos la sensación de estancamiento cuando nos parece que no alcanzamos aquello que nos habíamos propuesto. Pero siempre estamos avanzando y cuanto menos parece que lo hacemos por fuera es que más lo estamos haciendo por dentro. Las semillas siempre darán sus frutos 😉

      Me ha encantado tu propuesta de no limitarnos con el tiempo. Sólo tenemos que recordar que, a nuestro propio ritmo, estamos alcanzando nuestros sueños. Y se harán realidad, estoy segurísima de ello :)

      ¡Muchas gracias por tu comentario, Mariví! Me ha gustado mucho leerlo y hoy me acompañará una gran sonrisa gracias a tí ? ¡Un abrazo enorme!

  6. Me gusto la comparación con el bambú, hay que sembrar para recibir la cosecha y si las raíces son fuertes para los temporales que llegan y quieren acabar con todo a su paso, siete años no son nada para la recompensa.

    • ¡Hola, Amparo!

      Me alegro de que te haya gustado la metáfora del bambú :) Trabajar nuestras raíces nos permitirá crecer fuertes y superar todos los contratiempos que vayan apareciendo a lo largo de nuestra vida 😉

      ¡Gracias por tu comentario!

      ¡Un abrazo!

  7. Un artículo muy bueno! la verdad es que a veces si se siente eso, es un sentimiento muy horrible, uno piensa que por más que hagamos no pasa nada pero trataré de ser un bambú. Cuando inicié mi blog tenía mucha ilusión, luego no pasaba nada, pero ahora todo va mejor y tu post dara aliento a muchos que como yo en algun momento estuve desilusionada.
    un beso!

    • ¡Hola, Eliza!

      Ooooh, ¡me hace muchísima ilusión saber que te ha gustado este post y que crees que puede animar a aquellas personas que sientan que quizás no estén avanzando como esperaban! :) A mí también me ha sucedido en varias ocasiones y me ha dado el bajón al ver que, aparentemente, seguía en el mismo lugar en el que empecé… Pero siempre estamos avanzando y siempre llegan los resultados 😉 Nunca debemos dejar de confiar en nosotros mismos ni rendirnos, porque los sueños se hacen realidad y si trabajamos para conseguirlo ¡seguro que sucederá!

      ¡Muuucho éxito con tu blog, Eliza!

      Te escribo un gran abrazo 😉

  8. Hola, María!
    Me ha encantado la metáfora del bambú y me ha venido de perlas (de hecho me hubiera venido bien leerlo hace unos meses). Estoy preparando mi lead magnet y primer curso y a ratos me parece la obra del Escorial y que no voy a terminar nunca. Pero ahora voy a pensar que estoy creciendo un bambú con fuertes raíces. Cada vez que sienta que no avance recordaré tu post. ¡Muchas gracias!

    • ¡Hola, Dorit!

      ¡Qué alegría que estés trabajando en tu lead magnet y en tu primer curso! Con lo que me gusta tu blog, ¡ya tengo ganas de saber qué nos estás preparando para sorprendernos! 😉

      Me hace mucha ilusión que este abrazo escrito haya llegado en un buen momento a tu vida y que, en esos instantes en los que parece que todo está más parado, te animé a seguir adelante cuidando de tus fuertes raíces de bambú :) Seguro que pronto crecerás y alcanzarás el cielo 😉

      ¡Muchas gracias por tu comentario y ahí va un gran abrazo lleno de energía y ánimos para esos días en los que necesitamos recordarnos que somos como el bambú! ?

  9. ¡Qué buenísima idea María!
    Conocía el bambú y su forma de evolucionar, pero no se me había ocurrido este paralelismo y me encanta y me parece super motivador, te lo aseguro.
    Voy a mantener ese pensamiento vivo porque todos pasamos por esos momentos de incertidumbre o desánimo, y efectivamente yo también quiero ser Bambú!
    Millones de gracias!
    Un abrazo

    • Ooooh, ¡qué ilusión, Ana! Que una alma viajera como la tuya guarde la metáfora del bambú, es saber que este abrazo escrito ha cumplido su función :)

      Me alegro mucho de que te haya gustado y te parezca motivador. Cuando asalten las dudas, cuando las cosas no salgan como esperábamos, cuando parezca que no sucede nada… Ahí es cuando las raíces del bambú se hacen más fuertes 😀

      ¡Muchas gracias por tus bonitas palabras, Ana!

      Un abrazo grande ?

  10. Que hermosa metáfora! Ciertamente hay que ser perseverantes para crecer firmemente y muy paciente para plantar las semillas y crecer correctamente. Seré bambú!

    • ¡Hola, Sandra! Qué bonito que quieras ser como el bambú ❤ Espero que está metáfora te ayude en los momentos en los que aparezcan dudas y te ayude a seguir adelante hasta alcanzar tus metas, objetivos y sueños 😉 ¡Un abrazo grande!

  11. Primero quiero decirte que me encanto conocerte por ese post lleno de sabiduría y también sensibilidad que se seinte al leerte. Es una metáfora preciosa. Es muy cierto que dices cuantas veces cuando estamos emprendiendo un proyecto nos parece que estamos en el mismo punto. Muchas veces es autoengaño y no vemos como estamos avanzando, aunque sea un poquito. Y yo también estuve allí y en vez en cuando caigo en la etapa donde me parece todo es más gris. Me ayuda seguir y rodearme, inspirarme de las personas que ya han conseguido lo que yo quiero y anhelo. Seguimos avanzando siempre, sin pausa, pero sin prisa, observando, disfrutando del camino a nuestro ritmo. Gracias María por aportar la belleza e inspiración al mundo, enseñar ese lado positivo. Un abrazo y nos vemos por allí en el mundo virtual.

    • ¡Hola, Elena, y bienvenida a Escribiendo un abrazo! 😀

      Que ilusión que te haya gustado este abrazo escrito y la metáfora del bambú 😉 Y me ha encantado tu manera de sobreponerte a esos días grises rodeándote e inspirándote de las personas que ya han conseguido sus objetivos y sueños :) Y, como muy bien dices, ¡a seguir avanzando siempre!

      ¡Muchas gracias por tu bonito comentario y por compartir tu experiencia con todos! 😀

      Te escribo un gran abrazo 😉

  12. Qué bonito mensaje guapa. Vivimos en un mundo donde si no se ve lo que somos y tenemos desde el minuto cero es como si no hubiese nada dentro y resulta que no es así. Somos más allá y siempre será mejor lo que hagas hacia dentro que lo que haces por demostrar cosas materiales o cifras que no tienen sentido.

    En mi caso, yo prefiero mil veces ser bambú y crecer siempre adentro y luego ya se verá lo que he construido y realizado, porque a la final saldrá a la luz, pero con unas bases súper sólidas y maravillosas :)

    • ¡Hola, Diana!

      Sí… Vivimos en un tipo de sociedad en la que no se deja mucho espacio al trabajo interior y parece que se aprecie más lo que se ve desde fuera. Pero poco a poco son más las personas que están aprendiendo a valorar la magia de lo interno, lo sutil, lo no visible pero que sin duda está ahí :)

      Me alegro mucho de que prefieras ser un bambú, porque significa que tus fuertes raíces están preparando un bonito y próspero crecimiento 😉

      ¡Gracias por tus palabras, Diana! ¡Un abrazo graaande!

  13. Hermosa reflexión María, me hiciste pensar, y lo hiciste porque llevo años trabajando por un sueño, y sé que cada día me fortalezco pero no veo del todo los frutos, ahora leyendo este post tan lindo, me doy cuenta que la prisa no es el camino, que el tiempo tiene sus respuestas inmersas y lo único que debemos hacer es escuchar y saber que esto que hacemos, justo en este momento, son los cimientos de un sueño que se está cumpliendo desde el primer día que lo pensamos.
    Un abrazo.

    • ¡Oooooh! ¡Qué bonito, Eliana! ?

      Aiii, me hace tanta ilusión que este abrazo escrito te haya recordado que tú sueño se está cumpliendo desde el primer día 😀 Sigue trabajando en él como has hecho siempre y no desesperes, que pronto crecerás como el bambú y tocarás el cielo 😉

      ¡Muchas gracias por tu comentario, Eliana!

      Te escribo un gran abrazo ?

  14. Si que es cierto que a veces por muchos esfuerzos que dediquemos a algo parece que no hay manera de llegar o de conseguirlo, es ciertamente un poco frustrante.. pero bueno, es lo que dices, tenemos que seguir adelante porque al final los resultados aparecen y mira, si no aparecen por ese lado igual las cosas cambian y los buscamos por otro y es ahí donde teniamos que haberlo hecho desde el inicio, no se, a veces aquellos que queremos como objetivo no nos conviene y ya se ocupa la vida de ponernos donde toca!

    • ¡Hola, Resi!

      ¡Muchas gracias por tu comentario! 😀

      Es normal que, cuando las cosas no salen como esperamos, aparezca la frustración. Pero es importante recordar que todo sigue el curso que debe seguir y, como muy bien dices, la vida se ocupa de ponerlo todo en su lugar 😉 Si continuamos trabajando por alcanzar nuestros objetivos, seguro que lo conseguiremos :)

      ¡Un abrazo grande, grande, Resi!

  15. Un escrito muy acertado y motivador. Todos hemos pasado por momentos de dudas y de no saber si seguir intentándolo o ditectamente rendirnos. Yo siempre he seguido mi intuición de intentarlo una vez más y la verdad me ha ido bien.
    Me gusta la idea de convertirnos en bambú y aunque siete años son muchos, nunca sabes cuando pueden empezar a brotar tus “hojas”

    • ¡Hola, Odina!

      Me alegra mucho saber que te ha gustado este escrito y que te ha parecido motivador :) La intuición es una buena guía y si siempre te anima a intentarlo una vez más y te ha ido bien, ¡síguela! Lo bonito de convertirnos en bambú es saber que, si exteriormente no se ven resultados, es que se están produciendo internamente. El tiempo es relativo y dependerá de cada caso 😉

      ¡Espero que tus hojas broten muy pronto!

      ¡Un abrazo grande, Odina!

  16. Hola! Cuanta razón, a veces pensamos que estamos varados en el mismo lugar pero si ponemos mucha atención entonces nos damos cuenta de cuantas cosas han cambiado y cuánto hemos crecido como personas… total hay que hechas buenas raíces. Saludos

    • ¡Hola, Constanza!

      ¡Sííí! Hay que hechar buenas raíces 😉 Y si, además, prestamos atención a lo que nos rodea, nos daremos cuenta de que sí que se están produciendo cambios y que ya estamos creciendo como personas :)

      ¡Gracias por visitar el blog y por compartir tus palabras con todos nosotros!

      ¡Un abrazo!

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