Apapachar: Aprender a sentir

Apapachar
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Hay personas que cuando se cruzan en tu vida te das cuenta de que llevabas mucho tiempo esperándolas. Conectas con ellas de una manera muy especial, como si ya las conocieras desde siempre, y aparecen justo en el momento ideal. Son personas únicas, de esas que te hacen ver el mundo más bonito por el simple hecho de saber que forman parte de él y, a medida que las vas conociendo más y más, te das cuenta de que lo que al principio parecía una corazonada era en realidad la magia de la vida.

Desde que nació Escribiendo un abrazo he tenido el gran regalo de conocer a muchas de estas personas especiales. Personas como tú, que estás leyendo ahora estas palabras, y personas como Nur, que ha escrito el precioso abrazo de hoy.

Nur es una auténtica escritora de abrazos que desde México envía dulzura y cariño a todo el mundo a través de las palabras. En Inspirando letras y vidas encontrarás sus preciosos trabajos y si quieres descubrir más cosas y cositas de ella, no te pierdas el final de este abrazo. Pero antes, me encantaría que descubrieras a Nur como la conocí yo, a través de sus bonitas palabras.

Uno de los regalos más especiales que me ha hecho ha sido descubrirme el verbo apapachar y hoy ha querido también compartirlo contigo. ¡Muchas gracias por formar parte de Escribiendo un abrazo, Nur! ¡Me hace una ilusión enorme que seas la primera persona que comparta su magia publicando en el blog!

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Apapachar: Aprender a sentir

Érase una vez una vez una niña —que por aquel entonces rondaba los treinta— que emprendió un viaje a una tierra muy lejana. Era una tierra de fuego (como su espíritu) y agua (como su alma). Atravesó las nubes sabiendo que su destino siempre estuvo escrito en las estrellas y, tras muchas horas de vuelo y de sueños por cumplir, llegó al otro lado del mundo con una maleta casi vacía para llenarse de historias, de sal y limón, y de palabras nuevas.

Siempre supo que el mundo era un lugar muy grande, una especie de universo sin límites ni mapas que seguir… Y llegando al destino descubrió que el mundo no era tal y como ella lo había imaginado, sino mucho mejor.

México. Mágico. Fueron las dos palabras que la niña atesoró en aquella primera impresión, rodeada de gente que iba y venía como un desfile de hormigas. La mayoría también llevaba maletas y bultos para partir hacia otros mundos; muchos otros buscaban ansiosos la terminal de llegada, algunos esperaban la hora de embarcar y una minoría andaba algo despistada o incluso perdida. Fuera como fuera, todo el mundo tenía un motivo para estar ahí, como aquella niña buscadora incansable, despierta y siempre sorprendida y decidida a llenar sus bolsillos de dulces y caramelos nuevos.

Pasaron los días y se sentía feliz. Sabía que había dado un gran paso en la vida y que, de algún modo, todo saldría bien. No había duda, no sabía por qué, no podía nombrarlo. Quería expresar lo que sentía y a menudo llenaba su diario personal de todo lo que iba viviendo, de las personas que fue conociendo, de las emociones, las risas, las miradas, de los sabores de aquel nuevo mundo, de la música, de los bailes… Pero, ¿qué era lo que la perseguía como un halo de luz fresco y silencioso?, ¿cómo podía describirlo?

Una tarde de verano, a la orilla del mar, cerró los ojos, mojó sus pies en aquel mar cálido y el beso de las olas la hizo estremecerse. Sonrió, y escuchó una voz que le dijo: “Se siente como un apapacho, ¿verdad?”.

Abrió los ojos y vio a una bella mujer sentada cerca de la orilla. Su sonrisa iluminaba el paisaje.

Desde aquel día la niña lo comprendió todo con una sola palabra: Apapachar.

Por fin descubrió qué nombre ponerle a aquella sensación de bienestar, calidez, placer y de regreso al hogar. Aquella misteriosa mujer le explicó que apapachar era una palabra, de origen náhuatl, que significaba abrazar, acariciar, besar, brindar cariño, consentir a alguien, apoyar… La niña sintió que aquella palabra la envolvía, que contenía todo el amor que el universo podía brindarle y que, además, ese Amor había nacido en México; en su gente, en las calles, en los colores, en las lluvias, en los mares, en las flores, en los cielos, en las noches… México era un gran apapacho para quien tenía el privilegio de conocerlo con el asombro, la inocencia y la mirada de un niño.

Aquella niña guardó esa palabra en un lugar muy especial de su corazón, pero no para esconderla. La acarició, aprendió a pronunciarla, la respiró, la compartió…

Los años han pasado y ella sigue siendo una niña, porque sólo así es posible percibir, dar, descubrir y recibir cada apapacho de la vida.

Y tú, ¿has sentido alguna vez el apapacho del universo? Debes estar abierto y atento para recibirlo, y lo más importante: regala uno (o más) siempre que puedas.

Un fuerte apapacho,

Nur

Apapachar es abrazar con todo el amor del Universo Click Para Twittear

¡Si te ha gustado este abrazo escrito, descubre más en la categoría Amor!

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Nur apapachar

¡Hola! Soy Nuria (aunque la mayoría me llama Nur). Nací en Barcelona una Semana Santa de 1974 pero, desde hacer varios años, resido en la ciudad de México.

Escribo desde que aprendí a garabatear mi nombre y a leer durante mis primeros años de escuela. Sin embargo, mi carácter inquieto y mis ganas de conocer mundo me impulsaron a estudiar la carrera de Turismo: los idiomas, los viajes, la diversidad de culturas y los medios de comunicación han sido siempre mis grandes aliados.

Pero como el destino nunca deja de perseguirte, mi amor por la escritura no tardó en revelarse, así que decidí escuchar a esa incesante voz interior que me impulsaba a ¡escribir y escribir!

En México trabajo como docente, coach literaria, lectora editorial, correctora y traductora. Y en la modalidad online colaboro también con la gestora literaria El Desván de las letras (Madrid), desde donde ofrecemos diferentes cursos y servicios editoriales.

Mi último proyecto creativo, Palabras a la Carta, lo he desarrollado junto con una amiga periodista de Barcelona. Se trata de un servicio de discursos, cartas y mensajes para regalar. ¡Pásate a conocernos!

Escribir es una herramienta poderosa de sanación y crecimiento personal; es ponerle voz al pulso del alma; supone rescatar ese potencial creativo que todos tenemos dentro. La creatividad es una capacidad innata en el ser humano. La vida es pura energía creativa y debemos despertarla en nosotros. ¿Cómo? Permitiéndonos ser creativos… ¡Escribir es un buen comienzo!

Conóceme un poquito más entrando en mi página personal Inspirando letras y vidas.

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6 comentarios sobre “Apapachar: Aprender a sentir

  1. ¡Hola, Maria y Nur!
    Me ha gustado mucho el artículo de hoy y aprender esta nueva palabra tan curiosa y a la vez profunda que es Apapachar. Creo que todos seríamos más felices si aprendiéramos a apapachar la vida y a compartir nuestros apapachos con los demás.
    Gracias a las dos por compartir vuestras experiencias con todos nosotros.
    Os escribo un abrazo y un apapacho.
    Marc :)

    • ¡Hola, Marc!

      ¡Muchas gracias por tu comentario, tu abrazo y tu apapacho! 😀 Me alegro mucho de que te haya gustado el abrazo de hoy y que hayas aprendido esta palabra tan bonita. ¿Apapachamos todos más la vida? 😉

      ¡Ahí va un abrazo y un apapacho grande, graaande!

      Maria

  2. ¡Hola, María y Marc!

    Muchísimas gracias por vuestras palabras… ¡son otro GRAN apapacho! 😀 Estoy muy feliz de haber conocido este maravilloso espacio, lleno de dulzura, amor y entusiasmo por la vida. Espero que sigamos tejiendo vida, sonrisas y apapachos grandes, cálidos y apretados.

    Os dejo un besote y un apapacho cargadito de sol,
    Nur

    • ¡Muchas gracias por tus palabras y tu cariño, Nur! Aiii, me alegro un montón de que encontrar Escribiendo un abrazo te haga tan feliz 😀 Este blog me ha permitido conocer personas tan especiales como tú que sois auténticos regalos de la vida 😉

      Y, sííí, seguro que seguiremos tejiendo vida, sonrisas y apapachos grandes, cálidos y apretados :)

      ¡Te escribo un gran abrazo que vuele hasta México!

      Maria

  3. Hola Maria y Nur, me encanta este artículo, me encanta que personas como vosotras se encuentren y llenen el mundo de apapachos!!!!! Hermosa conexión mágica del Universo que hace que dos espíritus incansables luchen por un mundo más amable, generoso y amoroso!!!! La vida las ha unido y la vida las hará encontrarse algún día en un inmenso Apapacho!!!! Felicidades Nur y Maria por este trabajo tan maravilloso!!!!

    • ¡Muuuchas gracias, mamuchiii! 😀 Me alegro muchísimo de que te haya gustado este abrazo escrito y ojalá tengas razón y algún día podamos encontrarnos con Nur 😉 ¡Un abrazo graaaande y un apapacho más grande aún!

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